Finalmente Silent Hill ha regresado a casa. La casa next-gen.
Es difícil encontrar otra franquicia donde el sentimiento del miedo esté tan bien realizado. En Silent Hill ayudan a crear esa impresión las horribles criaturas que acechan en la oscuridad, los parajes tortuosos y rebuscados, los personajes dolientes encerrados en la interminable pesadilla de sus errores, pero sobre todo Silent Hill es un asunto de atmósfera.
Puede no estar pasando nada, uno puede entrar a una habitación donde no hay ninguna criatura horripilante, ningún peligro inminente, sin embargo el sólo hecho de lograr abrir una puerta cerrada y no encontrar nada, ya parece sospechoso. Sólo en Silent Hill es posible que una buhardilla vacía evoque miedo. Terror refinado se llama.
Silent Hill: Homecoming es un estupendo y digno heredero de la exitosa serie. A continuación el análisis.

Escrito por elgamerilustrado 

